La cuesta de enero

 

 

Oí decir que a lo largo de la vida se conocen muchas máscaras y muy pocos rostros. ¿Cómo pega esta idea con las soledades y las indiferencias?

Este presente lleva a la imperiosa necesidad de hacer estallar en el afuera lo que llevamos encorsetado en el adentro.

Que se vengan los ruidos para tapar pensamientos, sentires, huecos.

Diciembre es un mes en el que la algarabía se vuelve obligatoria; y el estruendo, condición necesaria. Lo ineludible para que advenga el futuro esplendoroso. La cultura lo impone, y a cumplir se ha dicho. A adorar el falicismo del dinero. A gastar lo que sea en busca del reconocimiento tan necesario en tiempo de balances.

Y la cuesta de enero quedará como resto del carnaval decembrino.

Porque nada es suficiente para ocluir, atontar la mente y acorazar los sentidos.

Que la falta no se haga presente. Que podamos, por un segundo al menos, vivir la tan añorada completud. Que gocemos, por un instante, de la amada perfección.

Y, sobre todo, que olvidemos lo más rápido posible la madera, los clavos y la cruz.

 

Marta

Palabras

La Tierra tiene sus vetas la humanidad la palabra

Mariel Monente

LA DAMA de Cristina Borroni

Hace unos días la escritora Cristina Borroni me acercó este poema. Gracias

 

LA DAMA

La dama, en el ajedrez,

Suele llamar a engaño

A la inexperta mirada

Pues no es una damisela

Ella es una reina brava

Que sabe blander la espada

Por todas las diagonales,

Por la diestra y la siniestra,

Por el frente y la retaguardia.

 

En el campo de batalla

Ella es la brillante maga

Cubriendo todos los flancos

Con implacable audacia.

 

Su destino no es morir

Mas, si la alcanza la muerte,

El rey quedará a merced

De las huestes remanentes

Y el reino caerá el peligro

De ser diezmado y vencido.

Pero si ella sobrevive,

Hasta el final de la contienda,

Reinará junto a su rey

Hasta la próxima guerra.

 

Cristina Borroni

Pinamar y «Los años y los vientos»

 

El 28 de octubre de 2023 hice la presentación de «Los años y los vientos» en Pinamar. La cita fue en el hermoso lugar Montfleuri Sur-Mer, Casa de Artistas. Sus dueños Daniel y Rodrigo, a quienes agradezco esta valiosa oportunidad, son propulsores de la cultura en todas sus ramas. La conducción del encuentro estuvo a cargo de Eliana Martínez Shapasnikoff, escritora, tallerista y difusora de lectura.  Además de generosa amiga.

También conocí la Biblioteca  Manuel Belgrano, fundada en 1970. Quedé admirada por la calidez del espacio y su personal.  Allí se dictan talleres de lectura para adultos y  para adolescentes, entre otras actividades. También disponen de un tibio rincón de lectura infantil, ambientado para que los pequeños accedan a los libros jugando. Aproveché la ocasión para firmar el ejemplar que dejé en la Biblioteca para ser prestado.

Comparto los lugares de difusión de los nombrados

http://www.bibliotecapinamar.org.ar

En instagram

@elimsha_mar.y.letras

@Montfleuri Sur-Mer

@bibliotecapinamarok

 

 

Presentación del libro «Los Años y los vientos»

 

 

 

El 17 de septiembre de 2023, en Bar de Fondo Cultural, presenté mi libro «Los años y los vientos», editado por Claudia Cortalezzi y Fabián Rossini de Editorial Luvina.  Quienes  junto a Paola Vicenzi, mi compañera y maestra en este camino de palabras , tuvieron a cargo la  presentación.

Gracias a todos los que me acompañaron en este maravilloso momento.

 

Marta

 

Dos

En un instante, un temblor

Y las caracolas vuelan

Y las dunaviolas flotan en el barro

Y las rosas de agua

se empolvan de arena

Y las barroplayas nacaradas

juegan al escondite con la espuma

Y la calma

Mi tú, tu yo

Y un solo nombre.

 

Marta

 

El sabor del desencanto

Un pájaro negro puede arruinar la vista del cielo

Takeo Arishima

 

El desencanto llenó cada poro de mi cuerpo, su agrio sabor inundó mis vísceras. Me fui para adentro, al lugar original. Volví a ser un punto en medio del cuerpo. Al amparo de los huesos, de los músculos, de los venas y de las arterias. Un cigoto. Un bosquejo. Una nada todavía.

Mi presencia seguía en el salón y yo, ahí, dada vuelta como una media presta a zurcirse. Expuesta a un exterior carente de comprensión.

La desilusión me estrujó como a un papel celofán. Con el ruido tapado por los murmullos impiadosos.

No me gustan las sorpresas, y esta lo fue. Había entregado parte del alma.

La decepción acrecentaba el dolor. Ya nada iba a ser igual, no podía ser igual, no debía ser igual.

No creo, no adhiero, a eso de “todo bien, no es para tanto, no pasó nada tan terrible…” Porque es terrible que te sorprenda la vida mostrando las máscaras verdaderas.

Por un momento el aire no entró en mi cuerpo, un nanosegundo prestado a la muerte. Un instante eterno en que me fui para adentro en el desesperado intento de salvarme.

 

 

Marta

 

 

 

Jamaica Kincaid

NIÑA

Lava la ropa blanca los lunes y ponla a secar en la piedra; lava la ropa de color los martes y ponla en el tendedero; no camines sin sombrero bajo el sol; prepara las frituras de calabaza con aceite dulce caliente; remoja tu ropa pequeña en cuanto te la quites; cuando compres algodón asegúrate de que no tenga goma, sino no aguantara ni el primer lavado; deja remojando el pescado una noche antes de que lo cocines; ¿es verdad que cantas benna en la escuela dominical?; come siempre de Continuar leyendo «Jamaica Kincaid»